Historia

Pastelería Helena de Lombana

Nuestra historia se remonta a principios de los 70 cuando Helena de Lombana empezó a cocinar ponqués para sus amigas y para que sus hijos llevaran al colegio para celebrar sus cumpleaños con los compañeros.

Con el tiempo los pedidos fueron aumentando hasta que, en 1976, su esposo Santiago Lombana Calvo, viendo que la producción aumentaba, vio en la necesidad de comprarle el primer horno y la primera batidora tipo industrial para poder cumplir con los pedidos. La Señora Helena tuvo que adaptar las recetas caseras para que, sin perder la calidad, pudieran ser cocinadas en volúmenes más grandes.

Desde allí, empezaron a plasmarse las características fundamentales que han distinguido a los productos de Helena de Lombana: la calidad y el sabor. Nos aseguramos que nuestros productos sean siempre frescos y fabricados con los mejores ingredientes. Aunque se tiene producción diaria de varios productos, algunos solo se fabrican bajo pedido para poder garantizar su frescura.

A finales de los 90, su hijo Jorge Enrique, comenzó a desarrollar la línea de panadería con productos fabricados a diario artesanalmente.

Desde el año 2000 estamos ubicados en la Calle 70 abajo de la carrera novena, en el barrio Quinta Camacho. Contamos con servicio a domicilio en gran parte de la ciudad y sus alrededores. Nuestro reto es conservar la calidad de cada producto que se elabora y hacemos nuestro mejor esfuerzo para poder conservar el sabor original y mantenernos como una pastelería de gran prestigio, continuando con el legado de la señora Helena.